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DEPRESION EN VERANO

Algunas personas se deprimen en verano: es el Trastorno Afectivo Estacional

La época estival se asocia a vacaciones, sol, playa, descanso y tiempo libre. Parece que todo el mundo desea la llegada del verano como agua de mayo, no obstante para el 1% de la población norteamericana el Trastorno Afectivo Estacional se produce en verano y no en el sombrío y frío invierno según la Sociedad Americana de Psiquiatría.  La explicación puede residir en parte en el calor, la humedad y los cambios de rutina que son afectados por el aumento en horas de luminosidad. Los síntomas consisten en menor apetito, insomnio y una mayor irritabilidad.

No debemos despreciar tampoco otros factores que pueden incidir en hacer del verano una etapa del año para olvidar:

  • Las expectativas de todo el curso pueden verse frustradas por la imposibilidad de tomar vacaciones a la vez que somos testigos de cómo nuestros vecinos hacen las maletas y se dirigen a su destino de descanso.
  • La comparación negativa con los demás o con pasados veranos en los que teníamos más energía y salud terminan por oscurecer nuestro ánimo.
  • El no tener que trabajar y el excesivo tiempo libre pueden dar lugar a sentir vacíos y preocupaciones que hacen que desconectemos de las posibilidades que tiene el presente.
  • La consciencia del paso del tiempo que se da en momentos como la Navidad o la época estival nos confronta con cómo hemos aprovechado el año.
  • El hecho de vestir con ropas que cubren menos o de tener que usar el traje de baño genera estrés en personas que son sensibles a la opinión de los demás.
  • Retirarse y no salir cerraría el círculo del aislamiento y de la autocompasión mientras la mayoría de la población se relaciona al aire libre.

Ante todo no se sienta un bicho raro. Duerma las horas necesarias. Salga a hacer actividades físicas en momentos de menos calor. Dedique tiempo a la relajación. Relaciónese con sus allegados. Acepte que este no es el verano de su vida y que no es el fin del mundo. No se avergüence de no estar como unas castañuelas.

(c) pixabay

Trastorno por Deficit de Atención e Hiperactividad

Adultos con Trastorno por Deficit de Atención e Hiperactividad en Adultos (TDAH)

El TDAH ha sido un trastorno asociado a la infancia y la adolescencia, sin embargo puede mantenerse en la adultez para más de un 50% de los afectados. En estos casos el componente de hiperactividad disminuye notoriamente al avanzar la edad en comparación con el atencional y suele sentirse como una inquietud interior, con algunos de estos síntomas:

  • A nivel laboral aparecen dificultades para planificar tareas y llevarlas a cabo, suele iniciar varias tareas a la vez sin terminar ninguna de ellas, aburrirse ante actividades poco gratificantes hasta el punto de evitarlas o dejarlas para el final, olvidar aspectos y/u objetos relevantes para sus quehaceres, con despistes sistemáticos sobre actividades cotidianas y  problemas de concentración en actividades que requieran esfuerzo mental continuado. Es frecuente el cambio de trabajo.
  • A nivel social o de relaciones íntimas suele tener dificultades frecuentes para escuchar y permanecer en la conversación, así como para guardar turno y ser paciente, su tendencia es responder antes de que el interlocutor termine la pregunta y rupturas de relaciones prematuramente. La comunicación en pareja puede estar dañada y existir problemas de pérdidas de control en el conflicto.

El diagnóstico de TDAH en adultos requiere que los síntomas ya se hayan manifestado en la niñez, por lo que la evaluación debe incorporar una entrevista retrospectiva. Es necesario valorar algunas de estas variantes como la Inatención, Impulsividad e Hiperactividad y no se debe confundir con otros trastornos que pueden tener síntomas solapados como la ansiedad, la depresión o el consumo de sustancias.

La terapia psicológica le ayudará a trabajar la capacidad para reflexionar, la tolerancia a la frustración y el aburrimiento, a mejorar la planificación que tiene de las tareas ejecutivas y reforzar la automotivación. Gracias a la psicoeducación e información sobre su trastorno conseguirá mejorar su autoestima y sus habilidades sociales para que pueda disfrutar de las relaciones personales y manejar los conflictos de manera positiva y adecuada.

Foto: (c) Pixabay

El Bienestar Psicológico

EL DESEO DE SER FELIZ

Conseguir la felicidad es un objetivo que todos tenemos, la Psicología Positiva, la ciencia que estudia la felicidad,  prefiere hablar de bienestar psicológico en vez de felicidad  y nos indica que nos hace bien todo aquello que nos ayuda crecer y nos hace fuertes, aunque no nos proporcione un placer inmediato. En su última columna Isabel Serrano de la revista Club Gente Saludable de TVE nos da varias estrategias para conseguir ese bienestar psicológico.

 

CGS BIENESTAR PSICOLOGICO

La pareja, la coreografía de los celos.

 Los celos son el dragón que asesina el amor fingiendo querer mantenerlo vivo” (Ellis, 1992).

Cuando una pareja presenta celos de una manera persistente suponemos que son parte de una patrón interaccional en el que ambos miembros de la pareja participan. Los patrones de celos pueden iniciarse por conductas de cualquiera de los dos miembros (Crowe, 1995). El miembro celoso reacciona desproporcionadamente ante un comportamiento inocente del otro y busca evidencias probatorias. A veces el otro induce los celos con sus coqueteos o distracciones.

 Respuestas relacionales de la pareja

    • Acción-reacción: El celoso se vuelve hosco inquisidor y agresivo, el que sufre los celos activan el retraimiento o la actitud desafiante. Este retraimiento activa las conductas inquisidoras del celoso. Se produce lo que se denomina escalada. Con frustración, desesperación e incluso violencia.
    • Patrón perseguidor-perseguidoHay una actitud polarizada de vigilancia y desconfianza en el celoso y reserva y resentimiento en la pareja. El resultado final es el distanciamiento mutuo.
    • Respuesta paradójicaUn aspecto sorprendente, la pareja intercambian las posiciones en la danza. El celoso traiciona y el no celoso comienza a desconfiar. Puede pasar dentro de la misma relación o en otra relación.
    • Emociones fuertes oscilantes
        • Amor / odio
        • Agresión / Indefensión
        • Culpar al otro / Culparse uno mismo

 Pautas para  desactivar los celos en tu relación

Hay que desactivar el patrón de escalada y transformar un proceso pasivo en un proceso activo entiendo que bajo ningún caso estamos hablando de violencia de género o intraconyugal sino de los celos normales de la evolución de una pareja.

(a)  Crear entre los dos límites que sean aceptables para ambos: Límites alrededor de su unión que diferencien su relación de otras. El principio de deslinde supone determinar la influencia, interferencia de padres, hijos, familia política, amigos, teléfonos móviles, trabajo, ordenadores…) y esto a lo largo del ciclo vital de la relación.

(b)  Mantener el equilibrio entre seguridad y libertad: A nivel individual como en pareja. Diálogo entre cuánto separación y cercanía podían tolerar y llegar a acuerdos. Parejas con celos están polarizados uno se siente amenazo por la libertad y el otro la reivindica. Los sentimientos y fantasías tienden a perder su poder si se habla de ellos y se integra en una narrativa que incluye múltiples aspectos. A veces hay que estar dispuestos a hacer concesiones.

(c)   Tomar la mejor versión del otro:  Saber ser considerados y calmar al otro.  Buscar lo que es bueno para la relación. Comunicar desde vulnerabilidad a vulnerabilidad evitando hacerlo de estrategia a estrategia.

(d)  Busca formas lúdicas de relacionarte: El juego, el erotismo o los acercamientos románticos. Asume una actitud proactiva.

(e)  Reconocer la serenidad como parte de una relación sana: Acostumbrados a entender el amor con los fuegos artificiales de los celos la relación cotidiana puede parecer falta de diversión.

 

* Este artículo es propiedad de Isabel Serrano y de EnpositivoSÍ  y no debe publicarse sin permiso previo

Imagen: Tom Roberts – Jealousy